El Servicio Nacional de Aduanas continúa fortaleciendo su estrategia contra el tráfico ilícito con la preparación de una nueva generación de canes detectores, considerados una herramienta clave en los controles fronterizos, portuarios y aeroportuarios del país.
El aporte de estos ejemplares ha sido determinante en los últimos años. Entre 2020 y 2025, su trabajo —junto a otras tecnologías de fiscalización— permitió incautar cerca de 1,6 toneladas de drogas tradicionales, además de cientos de dosis de sustancias sintéticas. Sin embargo, destaca especialmente su capacidad olfativa: solo gracias a las alertas generadas directamente por los perros, se logró decomisar 962 kilos de droga y más de 1.500 dosis de sustancias sintéticas, reflejando su alta efectividad en terreno.
La formación de estos canes se realiza en la Escuela de Adiestramiento Canino de Los Andes, un centro especializado que se ha consolidado como referente a nivel nacional. Allí no solo se entrena a los binomios del Servicio, sino que también se apoya la preparación de unidades de otras instituciones, como la Armada.
El proceso comienza desde las primeras semanas de vida, con programas de estimulación temprana que incluyen desarrollo sensorial, socialización y adaptación a distintos entornos operativos, como aeropuertos y pasos fronterizos. Posteriormente, los perros avanzan hacia un entrenamiento más específico, donde aprenden a detectar diversos ilícitos, entre ellos drogas, armas, tabaco y, más recientemente, dinero en efectivo, ampliando así las capacidades de fiscalización frente al crimen organizado y el lavado de activos.
Actualmente, Aduanas cuenta con 22 binomios desplegados a lo largo del país, desde Arica hasta Punta Arenas. Su labor no solo aporta precisión en la detección de mercancías ilegales, sino que también genera cercanía con la comunidad, evidenciando el trabajo especializado y el cuidado detrás de su formación.
Con la incorporación de nuevas camadas y el fortalecimiento de sus procesos de entrenamiento, el Servicio proyecta seguir modernizando sus herramientas de control para enfrentar de mejor manera los desafíos del comercio ilícito en Chile