Fiscalizadores incautaron más de 20 ejemplares y productos derivados de fauna exótica ocultos en un contenedor declarado como menaje de casa. Entre los hallazgos figuran almejas gigantes, caracolas y un abrigo confeccionado con piel de zorro.

En el marco de sus labores de control fronterizo, funcionarios de la Aduana Regional de San Antonio detectaron un caso de contrabando de especies protegidas internacionalmente, luego de inspeccionar un contenedor que había sido declarado como menaje de casa.

Durante el proceso de revisión física de la carga, se encontraron mercancías no declaradas correspondientes a ejemplares y productos derivados de fauna exótica, todos regulados por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida como CITES.

Entre los elementos incautados figuran cinco unidades de almeja gigante (Tridacna gigas), trece ejemplares de almeja “garra de oso” (Hippopus hippopus), caracolas, piezas de ostión del Mediterráneo y un abrigo confeccionado con piel de zorro.

La jefa de Fiscalización de la Aduana de San Antonio, Natalia Garay, explicó que este procedimiento evidencia el trabajo especializado que realiza el servicio en el control de mercancías sensibles.

“Este procedimiento da cuenta del trabajo especializado que desarrollan nuestros equipos en el control de mercancías sensibles. La protección de especies amenazadas no sólo responde a compromisos internacionales, sino también a una responsabilidad concreta con el medio ambiente y la biodiversidad”, señaló.

La autoridad agregó que el Servicio Nacional de Aduanas cumple un rol clave en la detección de este tipo de ilícitos, actuando como organismo de observancia de la normativa CITES en frontera, lo que permite frenar el tráfico ilegal de especies y sus derivados.

Tras el hallazgo, las mercancías fueron retenidas y se presentó la correspondiente denuncia ante el Ministerio Público.

En paralelo, se solicitó un informe técnico al Museo de Historia Natural de San Antonio, con el fin de respaldar científicamente la identificación de las especies detectadas.

Desde Aduanas recordaron que el ingreso de especies protegidas sin autorización constituye delito de contrabando y vulnera compromisos internacionales asumidos por Chile en materia de conservación de biodiversidad.